Empresas de triple impacto de Coquimbo toman fuerza y se expanden a otras regiones

En el marco del programa Semillero B de Corfo, se impulsó la creación de empresas de Triple Impacto en la región, negocios que buscan hacer una diferencia positiva en el ámbito económico, social y medioambiental.

Ante la presencia de autoridades y emprendedores, se llevó a cabo el seminario de cierre de Semillero B, iniciativa apoyada por Corfo y la empresa de gestión y desarrollo Gedes, que tuvo como objetivo fomentar la creación de empresas con impacto social, económico y medioambiental en la Región de Coquimbo.

En la oportunidad, los expositores a cargo del seminario hablaron de la relevancia de las Empresas B como aquellas que generan un tiple impacto positivo (económico, social y medioambiental) y definen propósitos que van allá de sus intereses financieros, considerando la relación con sus trabajadores, proveedores, medio ambiente y las comunidades. Además, entregaron reconocimientos a los emprendimientos apoyados por Semillero B: Magnus, Miinga, Ekorukán y Heridapp.

Crecer hacia otros territorios del país

“Participar en Semillero B fue una experiencia muy linda y gratificante, de mucho aprendizaje que nos sirvió para crecer y conectarnos con empresas que están en la región, conocer otras ramas de Corfo, específicamente del área de transformación digital, contactarnos con emprendedores de Santiago y mentores, e involucrarnos en el ecosistema de emprendimiento a nivel nacional, así que todo esto fue un tremendo aporte para nosotros”, cuenta Eduardo Poblete, co-fundador de Heridapp, aplicación que permite registrar y dar seguimiento a pacientes con heridas avanzadas, permitiendo así optimizar la labor del personal médico a cargo.

Al igual que Heridapp, hubo otros emprendimientos regionales que destacaron su crecimiento durante el programa de Corfo. Ekorukán es uno de ellos, empresa dedicada a la venta de mobiliario realizado a partir de una mezcla de concreto combinado con material reciclado como plástico. De esta manera, se otorga un nuevo uso al plástico, contribuyendo al medio ambiente y a una ciudad más sustentable.

Miinga es otro de los emprendimientos que se ha expandido a otros territorios del país con éxito, una plataforma web para donar y recibir productos y servicios, crear campañas de ayuda humanitaria y de concientización. Las personas que donan ganan “puntos”, para que así las donaciones se asignen a quienes más “puntos” tengan, asegurando que quien reciba haya realizado una buena acción.

El “match” se genera a través de algoritmos de inteligencia artificial, que unen las necesidades de los participantes con las ofertas que hacen otros usuarios, así el intercambio es justo. Juan Lillo, director de Miinga, comentó que se trata de “una plataforma social que busca construir un mundo mejor, promoviendo la solidaridad mediante la distribución de donaciones de forma equitativa y justa entre las personas”.

Fuente: Diario el Día

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